jueves 5 de noviembre de 2009

Enamorada




Y ya no lo pensaste más: dejaste tu carga, tu miedo al dolor, tu inseguridad, el bagaje de la mujer común que habías sido hasta hoy, lo apilaste todo a un lado y te subiste a la roca más alta, la roca de la Decisión. Ya no había que mirar atrás, sino al frente: el océano de sensaciones al que desde ahora perteneces, que desde ahora mereces, te estaba llamando. ¿Dudas? No; todas quedaron allí, en aquel fardo inútil del que te liberaste. El salto espléndido con los brazos extendidos, la cara alzada, el pelo ondeando, sintiéndote sirena para siempre; los brazos luego se unieron, el dorso de tus manos que ya iban por delante de tí, y quebraste la superficie del agua con la punta de tus dedos: zambullido magnífico, entrada en el útero marino, sensación de frescura instantánea en todo tu cuerpo...

Una gigantesca cortina de pequeños peces multicolores se rasga a la mitad para darte paso: ya nadie te va a parar; vas directa a tu nueva casa, a esa casa que siempre habitaste en tu memoria inconsciente, esa casa de la que tantas veces has oído hablar por boca de otros o de la que tienes conocimiento por las novelas, por las películas, soñadora despojada... siempre has vivido en tránsito, en chozas del sentimiento, en cuevas de supervivientes, en lechos compartidos con hombres a los que no reconocías, apaños, furores de una semana... Ahora sí sabes de quién eres, sabes que él lo sabe también, que os estáis esperando, que esa ostra está criando la perla en su seno, que las guitarras submarinas te acompañan, que las ondas, las corrientes, las burbujas, los colores son vuestros cómplices... Mira, ahí queda Neptuno saludando. Te guiña un ojo: bienvenida. Vaya, con la alegría se le ha caído el tridente...

Debe de ser verdad eso de que a las puertas de la muerte o de un amor profundo pasa toda tu vida ante tí como en un desfile: ahí va toda la tropa de la Warner... toda no; ¡ah, claro! Allí está el Coyote, zampándose al Correcaminos... ¿ves? Aquí hay justicia. Y al otro lado Silvestre, sentado a la mesa con el Principito, merendándose al cabrón de Piolín: poco pájaro para esos dos. Ahora... ese tío gordo con gafas y pinta de ejecutivo idiota no es... ¿no fue tu primer novio? Vaya. Pues ahí lo tienes, limpiándole las cacas a los bebés de los tiburones: justicia, lo que yo digo. Esto se pone interesante. Bueno, aquella... es tu madre. No te preocupes, ya pasó, se acuerda mucho de tí. Las guitarras submarinas otra vez... estás llegando... mira a tu derecha...

Ahí está. Él. También se ha tirado, por supuesto que se ha tirado, ha cumplido el pacto, va a tu lado como lo hará siempre desde hoy; no habléis ahora, no habléis aún, seguid adelante, ya falta poco... tu piel experimenta mil escalofríos, tus poros se inflaman de orgullo, de emoción, tus pliegues de mujer se abren, qué estará sintiendo él... y esa lágrima que no se distinguiría en la lluvia es en este océano una diminuta línea dulce entre la sal, una corriente microscópica que se une, se enlaza con esa otra que viene de tu derecha, de sus ojos, hace que la perla nazca, y ya sabes lo que está sintiendo él, y ya estáis en vuestra casa... y las guitarras submarinas no saben si seguir sonando o callar ante vosotros. Ante vuestra Realeza.

Alzad la regia mano: decidles que vuelvan a la costa. Seguramente hay otros esperando para tirarse.


43 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Jo.
Casi me ahogo.
Éste ha sido otra exhibición, eh?

Tú escribes en la Champions.

Saludos.

ALEX B. dijo...

Me pasa como a Toro, estoy casi sin respiración.
Genial lo de " Aquí hay justcia"
un beso

Noelplebeyo dijo...

UN relato para arrojarse en él

saludos

India Ning dijo...

Hay, desde luego, textos que da gusto leer, a veces sin que lo que se cuenta tenga mayor o menor trascendencia, a veces siendo lo de menos la trama, sino el cómo se escribe, el cómo se expresa, el cómo se llega.
El dominio del lenguaje es un auténtico don.

eva-la-zarzamora dijo...

Me queda una duda. Las mujeres comunes no se arrojan así o sí ;)

Besos, Paseante.

Cat's dijo...

DIOS...QUÉ BONITO...

ahogandose en el mas puro amor.
Es la muerte que elegiría, sin duda...

ains...ha sonado el teléfono, porqué tuve que despertarme?


besos ahogados

Duschgel dijo...

Ahí, al zambullirse, es cuando se siente la libertad. Vivir lo que se siente y despojarse de toda traba y duda. Que normalmente son las propias, auntoinfligidas.

Recuerdo que de jovencilla ya lo tenía muy claro, y así lo escribía en mi diario: que las cadenas del amor de las que se hablaban en canciones, en novelas, sólo eran tales cuando no te sentías libre de expresarlo, de vivirlo. Claro, las inseguridades y todas esas historias. O la no correspondencia por parte de la otra persona.

Y aquí has dejado plasmada toda esa liberación y esa fuerza con unas imágenes verbales que son para deleitarse.

Aunque no he podido evitar reírme con lo del tridente. Y la tropa Warner :)

Fiebre dijo...

Debo ser la cateta del siglo, o andar escasa de poesía.

Tus letras atrapan, ¡claro que sí!, pero a mí para todo lo contrario, para sufrir por el prójimo.
¡No, no lo hagas joía!
Quedan muchos ´tangos´por bailar..

En fin, quizá soy tan terrenal que no te pillo y me digo que no todo "por güitos" ha de ser tan triste.

Te digo lo que a nuestro común amigo TORO.
Acepto collejas.

© MEDEA dijo...

Espectacular relato PASEANTE. Yo quiero considerar esta historia no como alguien que desaparece del mapa, sino como alguien que es tan valiente como para dar el gran salto de su vida, eliminando lastre.
El letargo en el que te sumes, de repente un día, cansada, decides echarle pelotas a la vida y a coger ese tren....que se acaban los billetes.
BESOTE

Pandora dijo...

Siempre he dicho que no me gustan las medias tintas.

O te zambulles del todo o no te metas.

Aunque luego te arrepientas...

Un beso.

antonio dijo...

Lo has conseguido: no tengo palabras.

Un paseante dijo...

Antes de nada: supongo que habréis tenido el detalle de leer esto al mismo tiempo que sonaban las guitarras submarinas, ¿no?

Toro: coge aire, hombre. La Champions está muy devaluada, creo.

Alex: es la ilusión de mi vida, que el Coyote se zampe al Correcaminos.

Ojo con salpicar, Noel.

Jolín, India, con lo quisquillosa que tú eres, sólo me queda darte las gracias. Y tampoco es para tanto; esta vez te has pasado.

Hola, Eva. Las mujeres y los hombres dejan de ser comunes cuando se lanzan.

Gracias, Gata. Pero aquí no se muere nadie.

Sí, Dusch: subirse a la roca más alta no lo hace cualquiera. Y la tropa Warner rebaja tensión.

Ay Fiebre, cómo eres. Huyes del agua como los gatos.

No, Medea, no desaparece del mapa: ahora son dos los que brillan.

Eso hacen estos dos, Pandora: zambullirsde del todo. Si no, la cosa no tiene gracia.

Joder, Toñín. No me digas que te has quedado sin palabras tú, que no callas ni debajo del agua (qué bien traído lo del agua, ¿eh?)

antonio dijo...

Me has jodido el verdadero comentario: era debajo del agua.
Muy bien repartidas las dosis de azúcar, acidez, humor y, sobre todo, esperanza de poder conseguir lo imposible. Eres un tramposo. (*)
Me lo he pasado en grande dejándome embaucar por tu fluida –nunca mejor dicho- prosa.
(*) Ya sé que sabes que tramposo no es un insulto, au contraire, mon petit enfant terrible.

Duschgel dijo...

Pues yo me he leído el texto, luego he escuchado la música y otra vez me lo he leido. Si no conozco ni el texto ni la música y los pongo a la vez, pierdo atención en uno de los dos bandos.

Antonio dijo...

A mí me ha ocurrido exactamente igual que a doña “Duschgel dijo...”.
Lo achacaba a que, los muy machos, únicamente podemos hacer una cosa de cada vez. Evidentemente, estaba en un error: soy mucho más femenino de lo que pensaba yo y Cortázar.

India Ning dijo...

Al final me vas a hacer creer que no tengo término medio. Aunque tú sabes, bien lo sabes, que tengo toda la razón.

Irreverens dijo...

A mí lo que me ha tocado la fibra es lo del desfile de la Warner... Ya te vale, mira que no citarme...

Con la lagrimita estoy.

Neuroscopetrix dijo...

Había leído "con la alegría se le ha caído un diente"...

Pues si somos unos cuantos los que estamos esperando para tirarnos. O lo hemos hecho pero nos hemos dado un guarrazo contra las rocas.

Un beso.

Duschgel dijo...

Antonio, ¡a que te mato un poquito! ¡Qué femenino, masculino ni qué ocho cuartos, hombre de Dios! Es evidente que para concentrarse como es debido en algo hay que estar por el asunto en cuestión.

De todos modos, los hombres tenéis femineidad por definición: las mujeres tienen cromosomas XX y los hombres XY. Ahora dime tú quién es costilla de quién.

Por cierto, Irreverens: ¡qué razón tienes, hija mía! Otro día fíjate más, Paseante.

Y ya lo dejo, que el señor de esta casa me va a poner de cara a la pared.

Uy, mejor no pensar en eso, ¡juas!

Neuroscopetrix dijo...

jaja. Me ha hecho gracia tu comentario a Gata "Gracias pero aquí no se muere nadie".
Te pasa como a mí.

Un paseante dijo...

Ya me extrañaba, Toñín. Gracias por lo de tramposo y embaucador: también ellas reconocen esas habilidades mías. Y otras. En cuanto a la música, te recordaré que hace más de veinte años te grabé una cinta de estos señores. Pero como ya no me quieres como antes, ni te acuerdas, ladrón. Por cierto... ese señor de bigote y sombrero que asoma entre tus sábanas... ¡ah, don José Luis López Vázquez! Usted perdone.

Bueno, Dusch. De acuerdo. Pues ahora, con la música bajita pero audible, lo vuelves a leer. Es que esta pieza fue la que me sirvió de inspiración para escribir esto; la llevo muy dentro desde hace mucho, como dicen los castizos. Y por supuesto, los hombres interesantes somos XXX+YYY, como debe ser: le damos a todo. Ah, y aquí no pongo a nadie cara a la pared, no sea que luego la gente piense cosas raras.

Uy, India... ¿ahora qué digo? Pues que no sé, que no lo sé bien. Pero bueno: tú jaléame, que me biene bien para el ego.

Bugs, por favor, no te me enfades; sabes que tú, el Coyote y Silvestre sois mis tres héroes favoritos. Pero ellos dos tenían una cuenta gastronómica pendiente que había que resolver. Tú en cambio ya brillas solo, no en vano eres el que dirige la troupe en la apertura de los sketches y la cierras. Tú eres el jefe, Bugs. Pero bueno, si quieres cierro el relato con un:
Ñam ñam ñam... Esto es to... esto es to... ¡Esto es todo, amigos!

Hola Neuro... así que un diente... No, si tú, desde que hablas en francés...
Pues tírate, mujer, aunque sea en francés. Y en efecto, no se muere nadie: un buen sopapo puede ser, pero a estas alturas ya somos de goma. Aunque algunos incultos no sepamos francés.

Un paseante dijo...

¡Dios! ¡He puesto BIENE, así, con B...! Pues paso de todo: así se queda. ¿Ves, India? Me ponen nervioso tus halagos piel roja.

Duschgel dijo...

Ya, ya. Mucho llenarte la boca de que no eres sujeto recomendable, de que si los hombres como tú le dais a todo y yo qué sé cuántas historias más, y luego ay, qué pensará la gente.

Caguiñas.

Betty dijo...

que bonito paseante, que bonito...

Ignea & Josune dijo...

wow...me gusto.
El tema coincide con uno de mi ultimo post, aunque mi mar estaba mas embravecida.

Irreverens dijo...

Pues no, no sabía que éramos tus tres héroes favoritos. Pero acepto tus disculpas, faltaría más.
:)

En cuanto al relato (que antes se me pasó comentar nada), sólo puedo añadir a lo ya dicho que me parece una imagen genial. Y que servidora, a pesar de haberme dado ya varias veces contra las rocas, sigo deleitándome en el acto de zambullirse, puesto que, como tú mismo dices, a estas edades ya somos de goma...

besos findesemaneros

Un paseante dijo...

Uuuuyy, cómo nos ponemos... Verás, pequeña Dusch: yo lo decía para que tu honra no anduviese en boca de todos: bien es sabido que a mí, honra no me queda. Yo, a pesar de todo, soy un caballero y no me gusta que las féminas con las que trato queden a los pies de los caballos por culpa de los decires de lacayos. Pero si este donaire mío ha sido mal interpretado, allá tú.
Y tú, Toñín... ¿ves a lo que nos lleva publicar al mundo nuestro rico idioma?

Muchas gracias, Betty. No todo van a ser horrores.

Bienvenida y gracias, Ígnea. Iré a ver lo tuyo.

Gracias por tus disculpas, Bugs, y por tu aquiescencia. Y abajo con Walt Disney.

Cris dijo...

Pues otra vez me dejas con la boca abierta, menudo dominio del relato, querido amigo.... felicidades, me ha encantado. Gracias y un beso :)

antonio dijo...

No quisiera entrar en un inútil debate entre sexos: Siempre gano al no captar las sutilezas de las mujeres. ¡Ser mú bruto tiene sus ventajas!
Mas, yendo a lo realmente importante –el relato acuático- coincido en que me parece imperdonable su olvido del campeón de la guarnerbroders: Bugs Bunny.
¿Quién si no pudo haber enseñando a hacer “explotar la "p" entre sus labios” al afortunado vástago de su coleguilla?
Y perdone usté, pero, nunca me grabó una cinta de estos señores: fue en una piedra de sílex y se perdían matices.

LILIT dijo...

uuuf, casi me ahogo, y todo esto sin flotador?

debe ser que tengo sueño, pero me ha vuelto a pasar, en los dos últimos párrafos me he mareado un poco. ( en los dos primeros estaba a flote y gozándola)

y lo del Principito?¿ seguro que él pinta ahí algo?

Lo que sí me ha parecido magistral:
"la roca de la Decisión" -y con mayúsculas, sí señor-.

Trasto dijo...

Yo siempre me tiro.
Y que sea lo que Neptuno quiera.

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Qué interesante, Mr. Paseante... me quedo pensando en ese salto y esas guitarras submarinas que no consigo imaginar sonando... cómo se rasgan sus cuerdas???

Un beso.
LADY JONES
Todo lo demás lo visualicé, lo juro, pero las guitarras... ayúdame!

Mcartney dijo...

Un tripi submarino. Qué buena idea.

Un paseante dijo...

Gracias, Cris. Si esa boca abierta de tu avatar es la tuya, seguiré intentando que no se cierre.

Don Antonio, ya he explicado lo de Bugs y le he pedido perdón. ¿Que más quiere usted?, ¿que me flagele?

Tienes tendencia al mareo, Lilit. Cuidado con eso. El Principito, como el Coyote o Silvestre, son parte de la fantasía acumulada de esta señorita que se lanza.

Trasto: a los que se lanzan, Neptuno los recibe con un guiño.

Saxofonista: las guitarras ya las tienes ahí: pincha y oye, ya verás como suenan a eso, a submarino.

Sir Paul, usted siempre pensando en lo mismo. Pero sí, algo de tripi submarino tiene.

Cris dijo...

Sí, mía y bien mía, y te agradezco que me -nos sigas sorprendiendo con tus relatos, gracias un día más :)

chafardero dijo...

Llegado el momento del último viaje, del que ya nunca he de volver, espero que también vengan a saludarme los personajes de la Warner, con el Coyote al frente. Y caer al abismo con el mismo estilo que lo hacía él.

Duschgel dijo...

Por cierto, que se me pasó totalmente comentarlo: como dices, son realmente submarinas esas guitarras, vaya que sí.

Un paseante dijo...

Gracias las que tú tienes, Cris.

Chafardero: fiuuuuuu.... plaf. Nubecilla de polvo.

Ya ves, Dusch: Neptuno tiene su propia banda.

Neuroscopetrix dijo...

He eliminado el último post porque no me gustaba. Pero guardo tu comentario. Será interesante transcribirlo literalmente a mi médico.

Neuroscopetrix dijo...

Por cierto, me gusta el detalle de la imagen al revés. Me dice.

Un paseante dijo...

Lo que tú quieras, Neuro. Pero luego no me eches a mí la culpa de nada.
La foto no está al revés: es así, tomada desde abajo.

Neuroscopetrix dijo...

Paseante. No sé de qué culpas me hablas. No me jodas.
Tomada desde abajo es tomada del revés. Do you understand? Desiludión. Me desilusionaste. Agur.

Un paseante dijo...

Estimada Neuro, para mí "abajo" es una cosa y "al revés" es otra. Siento haberte desilusionado. Yo es que soy así de raro.